GRECIA EN EL PALADAR

Más de una vez hemos dicho que no sabemos si viajamos para comer o comemos para viajar… Y lo cierto es que como últimamente hemos hecho casi más lo segundo que lo primero, porque no nos ha quedado más remedio, hoy hemos decidido poner rumbo imaginario a tierras helenas y darle un caprichillo al paladar.


Anoche recordábamos en el sofá la SUERTE mayúscula que tuvimos de poder hacer nuestro primer y último viaje del año (por ahora) en un país tan fabulosamente fabuloso como Grecia. Una maravillosa ruta en pleno enero por Atenas y el Peloponeso para celebrar mis 30 tacos donde pudimos disfrutar de un tiempazo de maravilla, una gente de una amabilidad extraordinaria y como no, una gastronomía absolutamente deliciosa, digna de los mismísimos dioses griegos.


Aquí una pequeña muestra de los platos que más nos entusiasmaron:


Melitzanosalata: sin duda el gran descubrimiento del viaje. Nos volvimos completamente locos con este “mezze” (entrante) que nos pusieron en varios lugares de nuestra ruta antes de traernos el plato principal, de tal forma que cuando no nos lo ponían lo pedíamos de la propia carta. Se trata de una ensalada de berenjenas asadas y queso feta triturado que incluye almendras molidas, ajo, aceite de oliva y vinagre.


Queso feta: ¿Qué sería de la gastronomía griega sin uno de sus ingredientes fundamentales? Con un origen que se remonta a la Antigüedad Clásica, para mi suerte y mi intolerancia a la proteína de la leche de vaca, se elabora a partir de leche de oveja (o de cabra) sin pasteurizar y a partir de la cuajada, que es tratada con salmuera (agua con sal).


Gyros: el primo griego del plato turco 'döner kebab', el gyros, uno de los emblemas del país, se hace de cordero, carne de res, cerdo o pollo. La carne se marina con hierbas mediterráneas como tomillo, romero u orégano. Se sirve en pan de pita con patatas fritas, tomate, cebolla... Y por supuesto, salsa tzatziki (crema de yogur, ajo y pepino).


Ensalada griega: fresca, sencilla y saludable como ninguna. Y tan solo con 6 ingredientes: aceitunas Kalamata (también conocidas como aceitunas griegas), tomate y pepino, cebolla roja y tiras de pimiento verde. Ah sí… ¡Y feta claro!


Souvlaki: La palabra souvla (“pincho” en griego) hace referencia a trozos grandes de carne cocinados en un asador. Un souvlaki, o “pincho pequeño”, es la comida rápida por excelencia en Grecia. Generalmente se prepara con trozos de carne de cerdo, pero también puede encontrarse de pollo (como éste) o cordero.


Moussaka: un clásico que no podía faltar. Con cierto parecido a la lasaña, pero utilizando capas de berenjena en lugar de pasta, carne picada y bechamel. Este plato insignia griego, debe su origen a los árabes y a su introducción de la berenjena durante la época medieval. Se dice que podría proceder del “musakhkhan”, un plato árabe muy similar que apareció por primera vez en un libro de cocina de Bagdad del siglo XIII.


Qué ganas de perderse por Grecia se nuevo y dejarse engatusar una vez más -y todas las que haga falta- por su deliciosa cocina mediterránea con influencias orientales...

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